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Arte y psicoanálisis, un lazo posible.

  • Foto del escritor: MirisaWeb
    MirisaWeb
  • 30 ago 2018
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 4 sept 2018

"La razón puede darnos la ciencia, pero sólo el inconsciente puede producir arte"


En esta oportunidad, emprendo el desafío de escribir sobre arte y psicoanálisis y resuenan en mí palabras de Marguerite Duras que en su libro “Escribir” dice: “el escritor es aquel que tiene una locura de escribir furiosa, que al mismo tiempo es algo desconocido, ya que antes de escribir no sabemos nada de lo que vamos a escribir”.


Exactamente sobre algo desconocido escribo, en este caso el arte, en un intenso deseo por mixturarlo con el psicoanálisis, forjando lazos quizás…


Si pensamos que una creación artística (un poema, una novela, una película, una pintura) es producto de aquello más íntimo, de lo más propio y singular del artista, podríamos afirmar que hay algo de su inconsciente que se expresa en cada producción que realiza. Tiene, entonces cada obra, dos aristas que debemos leer: Por un lado la técnica que el artista conoce, su saber hacer. Por otro lado su subjetividad que de algún modo nos es revelada. A partir de allí, el espectador realizará una lectura posible de la obra artística, en la que también estará implicada su propia subjetividad. Se irán sucediendo un sinfín de interpretaciones en tanto la cantidad de sujetos que contemplen cada obra y desde ese momento la divulgación del saber hacer del artista.


Me permito, citar a Jacques Lacan “(…) un psicoanalista sólo tiene derecho a sacar ventaja de su posición, aunque ésta por tanto le sea reconocida como tal: la de recordar con Freud, que en su materia, el artista siempre le lleva la delantera, y que no tiene por qué hacer de psicólogo donde el artista le desbroza el camino.”


Y en este “despejar” el camino del analista, es que pensé en la oportunidad de construir lazos de trabajo en ocasión de la especificidad de ambos. Mirisa Óleos aportando sus obras para que acompañen escritos y ateneos clínicos abordados desde la perspectiva psicoanalítica. Esto nos viabiliza dar a conocer sus creaciones y al mismo tiempo divulgar el discurso psicoanalítico, intentando abrir bifurcaciones que propicien encuentros, diálogos, interpretaciones y por qué no desencuentros… Hacer con otros.


La generosidad del artista que se brinda al otro, en este caso, al analista que se sirve del arte de aquel para dar a conocer su práctica analítica. En este punto puedo emprender una comparación… El artista puede producir para sí mismo aunque, con seguridad, no le alcanza y por eso lo comparte con otros. De igual modo, el analista comunica su práctica compartiéndola con otros, la pone en circulación. He aquí el momento, el instante en que arte y psicoanálisis pueden confluir: Ante la necesidad de compartir con otros, se vislumbran escuchas, comentarios e interrogantes que quizás propicien que ese lazo sea posible.


Romina Martínez Santoro

kairospisconsultora@gmail.com


Agosto de 2018


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